Causas y síntomas del dolor de hombro al dormir
La causa más común del dolor de hombro nocturno está relacionada con la patología del manguito rotador, un grupo de tendones que estabilizan y movilizan el hombro. Entre las lesiones más frecuentes se encuentran:
- Tendinitis o tendinosis del manguito rotador
- Bursitis subacromial (inflamación de la bursa, una bolsa que reduce la fricción)
- Pinzamiento subacromial
- Desgarros parciales o completos del manguito rotador
Además, problemas mecánicos derivados de posturas inadecuadas al dormir, como acostarse sobre el hombro afectado, mantener el brazo por encima de la cabeza o bajo la almohada, aumentan la presión sobre la bursa y los tendones, agravando el dolor.
Los síntomas típicos incluyen dolor que despierta al paciente durante la noche, dificultad para dormir de lado, dolor al elevar el brazo o al realizar movimientos detrás de la espalda, y limitación funcional progresiva.
Tratamiento conservador: el primer paso para aliviar el dolor
El manejo inicial del dolor de hombro al dormir se enfoca en reducir la inflamación, corregir factores mecánicos y recuperar la función sin cirugía. Las principales estrategias incluyen:
- Modificación de la postura al dormir: evitar acostarse sobre el hombro afectado, no colocar el brazo por encima de la cabeza ni bajo la almohada, y usar almohadas que mantengan el hombro en posición neutra.
- Ajustes ergonómicos: utilizar colchones de firmeza media a media alta y almohadas adecuadas para reducir la presión sobre la articulación, especialmente en personas que duermen de lado.
- Medicamentos: antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y analgésicos pautados por un médico para controlar el dolor y la inflamación en fases agudas.
- Fisioterapia y rehabilitación: programas específicos para fortalecer el manguito rotador y la escápula, estiramientos de la cápsula posterior y ejercicios para mejorar la movilidad torácica y la postura. Esto ayuda a disminuir el pinzamiento subacromial y mejora el control neuromuscular.
- Infiltraciones: en casos seleccionados, infiltraciones subacromiales o en la bursa con corticoides y anestésicos, preferentemente guiadas por imagen, para reducir rápidamente la inflamación y el dolor nocturno, facilitando la adherencia a la fisioterapia.
- Educación del paciente: evitar actividades que sobrecarguen el hombro, como deportes de lanzamiento o trabajos con movimientos repetitivos por encima de la cabeza, durante la recuperación.
Con un tratamiento conservador bien supervisado, la mayoría de los pacientes experimenta mejoría en 6 a 12 semanas, con recuperación funcional progresiva y resolución del dolor nocturno.
Tratamiento quirúrgico: artroscopia de hombro para casos seleccionados
Cuando el dolor persiste a pesar del manejo conservador, o existen desgarros significativos del manguito rotador, la artroscopia de hombro es una opción efectiva y mínimamente invasiva. Esta técnica permite:
- Descompresión subacromial mediante acromioplastia para reducir el roce entre estructuras
- Reparación de desgarros del manguito rotador
- Tratamiento de bursitis crónica refractaria
- Manejo de lesiones asociadas como patología del labrum, artrosis acromioclavicular o capsulitis adhesiva
La artroscopia se realiza mediante pequeñas incisiones y el uso de una cámara, lo que minimiza el daño a tejidos blandos, reduce el dolor postoperatorio y facilita una rehabilitación controlada.
El postoperatorio incluye fases de inmovilización relativa con cabestrillo para permitir la cicatrización, seguidas de movilidad pasiva, activa asistida y fortalecimiento progresivo.
Tiempo de recuperación y retorno al deporte
Con tratamiento conservador, la mayoría de los pacientes recupera sus actividades cotidianas en 6 a 12 semanas, mientras que el retorno completo al deporte puede tardar entre 3 y 6 meses.
Tras una artroscopia con reparación del manguito rotador, el retorno a deportes de impacto o que requieren movimientos por encima de la cabeza suele situarse entre 4 y 6 meses, dependiendo del tamaño de la lesión, la calidad del tendón, la edad y la adherencia a la rehabilitación.
En procedimientos artroscópicos limitados a descompresión subacromial o bursectomía sin reparación, el retorno a actividades diarias se logra en 4 a 6 semanas y al deporte recreativo entre 6 y 12 semanas.
Conclusión
El dolor de hombro al dormir es una señal importante que no debes ignorar, ya que afecta tu calidad de vida y tu capacidad para realizar actividades deportivas y laborales. La buena noticia es que, con un diagnóstico adecuado y un tratamiento personalizado, puedes recuperar tu movilidad y volver a tus actividades de forma segura.
Si experimentas dolor persistente en el hombro al dormir, te invito a consultar para una valoración completa y un plan de tratamiento adaptado a tu caso. Como especialista en artroscopia y lesiones deportivas, estoy comprometido en ayudarte a recuperar tu bienestar y calidad de vida.
Preguntas frecuentes
¿Por qué duele el hombro al dormir?
El dolor al dormir suele deberse a lesiones del manguito rotador o inflamación de la bursa, agravadas por posturas que aumentan la presión sobre el hombro.
¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse el dolor de hombro al dormir?
Con tratamiento conservador, el dolor puede mejorar en 6 a 12 semanas, aunque la recuperación completa y el regreso al deporte pueden tardar varios meses.
¿Cuándo es necesaria una cirugía de artroscopia de hombro?
Se considera cuando el dolor persiste tras tratamiento conservador o hay desgarros significativos del manguito rotador.

